El Síndrome de Metropolitanía

Por Lucas Montes Valentín, M. Ed.

 
           Recientemente fue noticia la decisión del tribunal supremo sobre la Facultad de Derecho Eugenio Maria de Hostos en Mayagüez, en la que no se reconocía ésta debido a que en el área oeste no existía el tipo de estudiante "idóneo" para ser jurisconsulto o mejor dicho abogado.  Fue una sorpresa para muchos saber que las palabras del tribunal hicieron eco en todo Puerto Rico pero mayormente en nuestra área. Para los que convivimos en un espacio delimitado por más de 30 municipios éstas no fueron noticias sino mas bien una confirmación de lo que por tantos años hemos sabido y no hemos logrado cambiar.  El ser un residente de cualquier área que no sea la metropolitana, y mas aún el área oeste, conlleva un tipo de prejuicio y discriminación por aquellos que aparentemente han realizado toda su vida en un área que va desde Toa Baja hasta Carolina y que muchos llaman sólo "el área" , "la loza" o la "metro".  Desde tiempos coloniales ésta política gubernamental de dar preferencia y ofrecer servicios y beneficios al área de la capital sobre cualquier otra área, ha sido un punto cuestionable para el desarrollo económico y social de toda una nación.   Ésta concentración de poder en un área metropolitana en detrimento de otras áreas es caracterísica de países con graves problemas de infraestructura, vivienda y de utilizacion de recursos naturales y humanos entre otros. Ejemplo de ésto sería el ver un glorificado aunque no tan práctico tren urbano que recorrería un tramo metropolitano que apenas abarcaría 2 pueblos, y no planificar un sistema similar para servir los restantes pueblos en los que también existen problemas de transportación, estacionamiento y congestionamiento de tránsito.  Solo existe una autoridad metropolitana de autobuses en el área de San Juan pero al parecer ciudades como Aguadilla, Arecibo, Mayagüez y Ponce no requieren dichos servicios. Las llamadas locales en la metro llegan a cubrir un área de 6 pueblos mientras que desde el Mayagüez Mall al pueblo de Hormigueros se cobraría como larga distancia.  La planificación de un supertubo para llevar agua a la capital conlleva el tomarla del área oeste, desvistiendo así un santo para vestir a otro.  La construcción de una autopista hasta Mayagüez no parece ser viable por el momento aunque si lo serán otras rutas para unir el noreste.  La centralización de oficinas del gobieno en un área donde se aglomeran multiplicidad de servicios contrasta con el cierre de oficinas regionales en nuestra área, aún cuando son todos los puertorriqueños quienes contribuyen al erario publico y por ser residentes de areas carentes de servicios no reciben ningún tipo de exención.  Pero más que la política centralizada del gobierno, la ideosincracia de la población conlleva a consecuencias más detrimentales en ciertos aspectos al bienestar de todos.  Por ejemplo aún en la empresa privada se puede notar la descualificación de profesionales simplemente por el hecho de no ser residentes en el conglomerado de municipios del área noreste.. Solamente hay que mirar la página de ofertas de empleo de un periódico a nivel nacional para darnos cuenta de que mas del 80 % de los trabajos ofrecidos son en el area metropolitana. Vemos además que todos los medios de información que cubren la isla, sean electrónicos o prensa escrita, se ubican en el área de San Juan y que en la mayoría de las ocasiones se le da prioridad a aquello que concierne o afecta al área metropolitana.   Es triste reconocer que éste síndrome de metropolitanía no parece ser una condición que dé muestras de desaparecer prontamente. Talvéz inconscientemente, vamos en camino a la creación de dos Puerto Ricos;  El Estado Libre Asociado del Área Metropolitana de San Juan y El Estado de Todo lo Demás Que Se Llama La Isla.


(El autor es profesor de la UMET, Aguadilla)
826-3411
 
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