|
Cuentos de velorio |
|
Por Lucas Montes Valentín |
| Los cuentos de velorio están basadas en leyendas, historias de apariciones y relatos que se contaban cuando se desgranaban gandules a la luz de un quinqué en tiempos de nuestros abuelos. Todos los pueblos hacen de estas narraciones parte de su folclor. Muchos rayan en lo místico y de índole religiosa, como las apariciones marianas, y otros simplemente en lo sobrenatural como son los fantasmas. Muy pocas veces se tiene una explicación lógica o científica aunque en la mayoría de los casos nunca se ha intentado explicarse por este último método. El área oeste está llena de éstas narraciones que de niños nos asustaban pero en muchas ocasiones siempre a pesar de todo, queríamos escuchar aunque después durante la noche tuviéramos miedo. Cuentan de que en la carretera #115 en Añasco, ruta hacia Rincón, se aparece una joven mujer acongojada y que al acercársele desaparece misteriosamente. Otros dicen que ella sube a los autos pero al llegar mas cerca del pueblo de Rincón se desvanece sin dejar rastro. Aparentemente es el fantasma de una muchacha que murió en un accidente automovilístico en dicha carretera para mediados de los años 70. También se cuenta que para el año 1957 en el pueblo de Rincón mientras se llevaba a cabo un sepelio, uno de los asistentes que no estaba en ese momento en la procesión funeral, tomó una foto de los dolientes caminando detrás del féretro, más al revelarse ésta foto se vio como entre los asistentes se hallaba la propia difunta caminando como uno de los que seguían la procesión. Ésta foto la he visto, pero su análisis científico nunca se ha realizado y los testigos parecen no querer hablar al respecto. Se cuenta en Añasco, que en las noches de luna, vecinos del barrio Pozo Hondo dicen haber visto una figura de un hombre caminar de manera atolondrada por donde antaño pasaban las vías del tren. Puede tratarse del famoso Perico, el de la canción de Cortijo, que era un beodo sordo que caminaba por las vías del tren cuando fue embestido por la maquina cuando el maquinista al sonar el pito, creyendo que Perico lo desafiaba, lo arrolló cerca de la vieja estación del tren en el barrio Pozo Hondo. Éste fue un hecho que pasó para los años cincuenta y consta que el maquinista cumplió cárcel por dicha acción. En el barrio Playa de Añasco, vecinos del lugar cuentan que desde hace mucho tiempo han pasado extraños sucesos como apariciones de seres extraños, luces que caminan cerca de los montes y de un hombre que corriendo bicicleta sonríe a los conductores pero por mas que los autos intenten pasarle no lo logran. Después del huracán Hugo en el área del balneario, cayó un rayo partiendo un árbol por la mitad de cuyo interior salía un brillo producido por una sustancia desconocida. Más tarde unas personas dijeron ver la imagen de la virgen posada sobre el lugar a donde acudieron cientos de creyentes. En Cabo Rojo se cuenta de un puente llamado La Llorosa donde también se escuchan en las noches el llanto de un bebé. Se dice que un viajero que se dedicaba continuamente a estar de juerga y a disfrutar del alcohol, una noche de luna venia a caballo hacia el pueblo cuando oyó un bebé llorar debajo del puente. Éste miró debajo y halló un niño envuelto en una sábana lo tomó y al ver que no cesaba su llanto intentó alimentarlo con un poco de pan que tenía en sus bolsillos pero en eso las nubes salieron y dejaron que la luz de la luna alumbrara la cara del niño y este pudo ver que tenia unos dientes tan grandes que parecía algo del mas allá y el niño le dijo que no lo alimentara que el tenia dientes para eso. El destino de este hombre no es conocido aunque si sabemos que su leyenda persiste. En el área de Isabela para los años 70 se contaba de una casa embrujada donde todas las noches se movían continuamente objetos y había todo tipo de ruidos. La casa estuvo deshabitada por largo tiempo hasta que un matrimonio de norteamericanos la ocupó y no se supo ya más de tales “poltergeists”. Estos son algunos cuentos de velorio y de aparecidos de nuestra área que he oído de personas que afirman que lo sobrenatural es real. Personalmente prefiero nunca haber sido participe o testigo de éstos sucesos y en vez de creer, comprobar que lo sobrenatural existe. Contáctame a: erospr@yahoo.com |